lunes, 21 de julio de 2008

La Epopeya

La epopeya es una narración épica objetiva, es decir, se basa en narraciones ficticias o legendarias de un acontecimiento heroico, sin la utilización de sentimientos propios del autor (en un espacio y tiempo determinado).

Puede ser creíble de cierta manera o no. Por ejemplo la guerra de Troya, es un hecho creíble, pues las guerras siempre han estado presentes en nuestra historia, lo ficticio sería el llevar a cabo una misión por orden de los dioses y de la intervención directa de estos en las vidas de los personajes.

Estas narraciones eran escritas para ser recitadas, es decir, habladas en público (sólo a los de la alta clase), para conmemorar supuestos acontecimientos o personajes importantes dentro de esa época. De lo grandioso, lo que podría haber sido el “ejemplo” de futuras generaciones (el héroe como protagonista), como un valor digno de seguir.

Toda obra tiene el planteamiento, la confrontación y el desenlace. En el planteamiento se presentan a los personajes, sus características (física, social, psicológica) y su propósito. En la confrontación vemos cómo nuestro protagonista enfrenta a los obstáculos o resistencias que le impiden lograr su propósito y finalmente en el desenlace que es donde resuelve el conflicto.

Las narraciones dentro de una obra, poseían combinaciones de género, para hacerlas más interesantes. El género lírico y el dramático por ejemplo.

El género dramático por si sólo no sería suficiente, ya que sólo representaría las acciones de los personajes y la escena propiamente tal. No serviría para narrar lo sucedido de una forma atrayente (siempre sería lo mismo y aburriría al público por su temática). Para lo que si serviría, sería por ejemplo, representar escenas tristes o trágicas, y los valores de los personajes (los sentimientos y la moral).

En el género lírico los versos sirven para entretener al oyente (con un ritmo o melodía), darle una perspectiva de cómo ocurrieron los hechos y representar lo grandioso de los acontecimientos (ampliar el largo de la obra).

El ampliar el largo de una obra, hace que en muchas ocasiones, tenga que dividirse en episodios o escenas, aquí agregamos la aventura y el misterio de qué podría pasar, y mantener al oyente o al lector más atento. Pues esperaría hasta el próximo evento para ponerse al día.

Los ejemplos de obras más conocidas son la Ilíada y La Odisea escritas por Homero. La caracterización de los personajes por parte de Homero no era describirlos cómo el quería que fueran, sino como eran propiamente tal, con sus virtudes y defectos (no sólo el protagonista, también los propios dioses).

Las obras pueden ser simples o complejas, por ejemplo; los sentimientos de los personajes y sus valores dentro de un viaje que deben hacer, sería algo simple (La Ilíada). Algo complejo o la complicación de la obra, sería la existencia de obstáculos (problemas externos), resistencias (problemas internos), el reconocer a otros personajes influyentes en la historia y entregar las soluciones a los conflictos.

Si comparamos la forma en que representaban antiguamente estas historias, no notaríamos muchas diferencias, pues la epopeya es la base de lo que se escribe en libros, opera o en el cine contemporáneo.

La base es siempre la misma, existe una narración ficticia o legendaria, rítmica y grandiosa (atrayente de público) que se organiza en 3 etapas:

  • Primera etapa: curiosidad. Se produce la caracterización del personaje, el héroe lucha hasta alcanzar su propósito por un factor determinado, sea religioso, cultural, social, personal.


  • Segunda etapa: combate. Cómo enfrenta el héroe las dificultades, debe avanzar en su búsqueda; vencer el tiempo y el espacio, el misterio de la posible tragedia, la lucha contra el enemigo y consigo mismo.


  • Tercera etapa: serenidad, cómo resuelve el héroe los conflictos y logra su propósito (aunque incluso muera).
Ejemplos de Epopeyas contemporáneas: "Apocalypto" y "Braven Hearth".